Muchos de los servicios que se instalan en Linux vienen configurados para reiniciarse automáticamente en caso de fallo. Sin embargo, en muchas otras ocasiones esto no es así y, si el servicio falla, queda detenido y por lo tanto deja de funcionar hasta que lo levantamos "a mano". En este post te cuento cómo lograr que si un servicio "rompe" por algún motivo, se reinicie automáticamente cuando ocurra. De este modo aseguramos la continuidad del servicio. Esto sirve para sistemas Linux que utilicen systemd para el control de servicios, que son la mayoría de los sistemas modernos, incluyendo Ubuntu, openSUSE, CentOS, Debian, Fedora o Mint.
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