Vale, este truco es un poco friki en el sentido de que no es una necesidad muy habitual. Sin embargo, en algunas ocasiones puede ser un salvavidas. Me explico...

No es algo muy conocido, pero Windows te permite asignar letras, como si fueran unidades de disco independientes, a ciertas rutas que te puedan interesar. Si por ejemplo trabajas habitualmente en una carpeta que está muy anidada, puedes simplemente asignarle la letra H: (o la que sea) y así tienes un acceso mucho más directo. Y lo que es más interesante: una ruta mucho más corta. Tanto que tiene solo 3 caracteres (H:\ en nuestro ejemplo). Y este es el quid de la cuestión: nos permite obtener rutas muy cortas.

Esto es muy importante por una cuestión: Windows limita tradicionalmente la longitud de las rutas a 260 caracteres como máximo. Esto es porque las APIs de bajo nivel de Windows tienen unos 30 años y siguen teniendo ciertas limitaciones para algunas cosas, como esta.

En versiones recientes del sistema, en Windows 10 de 64 bits, se puede ampliar este límite con un ajuste del registro. Pero, aún haciéndolo, hay muchos programas que no son capaces de gestionar esas rutas con corrección, por lo que sigue siendo un problema.

Lo anterior significa que si tienes una carpeta muy anidada o con un nombre muy largo, y metes en ella un archivo con nombre muy largo y en total suman más de 260 caracteres de longitud para la ruta, seguro que vas a tener problemas para abrirlo con el software que utilices. Esto es muy típico en dos situaciones comunes (o al menos a mi me ha pasado varias veces así):

  1. Mueves o copias una carpeta con muchas subcarpetas y muchos archivos a otra ubicación que tiene una ruta de partida más larga. Es muy habitual que archivos que funcionaban sin problemas en la original, de repente, superen ese límite en la nueva ubicación y tengas problemas para acceder a ellos.
  2. Tienes un disco cloud que usas para sincronizar tus archivos a la nube y entre varios de tus equipos. Uno de tus ordenadores es macOS o Linux, que no tienen estas limitaciones, y se sincroniza con Windows también. En Windows, las rutas largas que en macOS o Linux no te daban problemas, ahora no te dejan abrir o editar tus archivos.

Con el truco que te cuento hoy, se acabó el problema: le asignas una ruta larga a la unidad problemática y listo: ya podrás acceder a ella, crear archivos con nombres más largos en su interior, etc... Y te puede sacar de algún apuro.

Es muy sencillo: tan solo copia la ruta larga de la carpeta que desees al portapapeles (recuerda que debes meterla entre comillas en caso de que lleve algún espacio), y abre una línea de comandos (cmd.exe). En la terminal escribe:

subst H: "C:\Ruta-larga"

o sea, indicando la letra que le quieres asignar (debe estar libre, obviamente) y la ruta a la carpeta. Le das a ENTER y ¡listo! Ya tienes una nueva letra de unidad apuntando a donde querías (quizá tengas que darle a F5 para refrescar el listado de unidades y que aparezca):

La imagen muestra la nueva unidad virtual H: apuntando a la nueva ruta

Ahora puedes acceder a esa ubicación como si fuese un disco duro normal, y con una ruta mucho más corta.

Cuando quieras deshacerte de ella solo tienes que usar el modificador /D indicando la letra de la unidad:

subst /D H:

de forma que desaparece inmediatamente.

Estas unidades no son permanentes, por lo que la próxima vez que reinicies el sistema desaparecerán y tendrás que volver a crearlas (o crear un .bat muy simple para hacerlo automáticamente). Tampoco te permiten "mapear" a letras carpetas de red.

Si estas limitaciones son importantes para ti, existe una utilidad Open Source llamada psubst que es igual a subst pero permite usar rutas remotas también y además crea unidades persistentes que siguen ahí cada vez que reinicias.

¡Espero que te resulte útil!

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